8 de abril de 2014

31 de marzo de 2014

"Un cierto nivel de estrés da vitalidad, activa la memoria y el optimismo"

Fernado Lara (psicólogo) subraya la importancia de saber controlar la ansiedad para evitar la medicación.

"El estrés, con moderación, es bueno, nos hace estar alerta y pone a funcionar nuestros sistemas neuropsicológicos". Fernando Lara es psicólogo desde hace más de veinte años, psicoterapeuta, coach y trabaja para centros escolares, ayuntamientos y entidades bancarias. En sus talleres enseña cómo vivir con la dosis perfecta de estrés, ofreciendo técnicas para controlarlo y mantenerlo a raya. "El estrés es algo muy importante en nuestras vidas".

Pero, ¿qué es exactamente el estrés? Es una reacción fisiológica del organismo en la que entran en juego numerosos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante. "Es algo adaptativo, necesario y bueno, a pesar de que se cree lo contrario", apunta Fernando Lara. "Es una respuesta natural y necesaria, a pesar de lo cual hoy se confunde con una patología".

Lara compara el estrés con el duelo, cuando gran dolor produce el lloro. "El llorar también es adaptativo, hace que el cuerpo explote y echemos todo lo que tenemos que echar", explica.

Entre lo positivo de tener una cierta activación de estrés se pueden enumerar todos aquellos efectos que llevan al éxito: genera concentración, por ejemplo, para estudiar, activa la orientación, la memoria, da vitalidad, hace ser más optimista... "Nos hace resolver problemas de forma brillante en situaciones de dificultad", resume el psicólogo.

Sin embargo, hay otra cara de la moneda, aspectos negativos, lo perjudicial del estrés, que conduce al fracaso en las diferentes acciones. Una gran dosis de estrés hace que perder la atención y la concentración, aumenta la irritabilidad, favorece la aparición de ideas muy negativas, afecta a la autoestima y genera mucha inseguridad. "A esto le debemos sumar una falta de respuesta correcta ante los imprevistos", añade Lara.

"El estrés se va produciendo de una forma paulatina, muy poco a poco, y no hay una sola razón por la que una persona se estresa: son múltiples los factores que actúan", asegura.

En efecto, las causas del estrés son muchas y muy variadas. Entre las que llegan del entorno, destacan algunas como el ruido, añadido al ritmo de trabajo, los horarios y las diferentes normas sociales. El cuerpo humano también es una fuente de estrés para el hombre. "Las diferentes etapas de la vida, la etapa evolutiva, generan estrés: la adolescencia, la vejez...". Las diferentes enfermedades, el dolor, tener que seguir una dieta, la falta de sueño y los propios pensamientos también fomentan este proceso psicológico, completa.

Así, poco a poco, paulatinamente, se crea una gran bola de nieve, que en determinadas ocasiones supera el límite. "Hay un punto en el que no hay vuelta atrás. Llegados a ese punto, nos es imposible controlarnos, no hay ninguna técnica que funcione y se debe recurrir a la medicación", advierte el psicólogo.

Para evitar llegar a esos extremos, una de las técnicas o herramientas que propone Lara es controlar la respiración tan pronto como uno siente que aumentan los niveles de ansiedad. Así, una respiración realizada con el diafragma, regular, ayuda a oxigenar el cuerpo, incluídos el cerebro y el sistema nervioso. "Es importante mantenerse sentados, porque puede llegar a marear", aconseja el especialista.

En caso de que el estrés afecte al sueño, modificando el ciclo normal, Fernando Lara apunta varias claves que pueden paliar el insomnio: "Si estáis en la cama y véis que la cabeza empieza a dar vueltas, hay que levantarse y hacer una actividad que canse: cocinar, leer, ver la tele? fuera de la cama. La cama es sólo para dormir". Además, aconseja quitar la cafeína de la dieta y "dejar de tomar esas cenas opíparas a las ocho de la tarde", sustituyéndolas por alimentos muy ligeros, como fruta o verdura. "Y, si no, caminar y bajar esa cena. Uno no se debe acostar con la tripa llena", apunta.

Son dos recomendaciones, junto a la de evitar romper el ciclo del sueño por la tarde, que se deben tomar antes de acudir al médico y a los medicamentos. El deporte también ayuda a evitar las pastillas, "que siempre tienen efectos secundarios", asegura el psicólogo.

Tomado de: http://www.lne.es/occidente/2014/03/13/lara-nivel-estres-da-vitalidad/1555749.html?utm_medium=rss