19 de septiembre de 2014

Descubren una estrategia contra la amnesia

El hallazgo de los científicos del CONICET y de la UBA se hizo en ratas y da pistas sobre lo que ocurre en humanos. El estudio abre líneas de investigación centradas en el proceso del aprendizaje y la formación de la memoria.

Un novedoso estudio científico demuestra cómo determinadas experiencias pueden contribuir consolidar la memoria en condiciones de amnesia. Si bien los experimentos se realizaron en ratas, estas son un modelo útil para la investigación, que permite conocer aspectos básicos de la biología involucrados en el funcionamiento de sistemas nerviosos más complejos como el del ser humano.

Los llamados receptores NMDA se encuentran en las neuronas, células del sistema nervioso que conducen y transmiten los impulsos nerviosos. Los receptores NMDA del hipocampo (una región especializada del cerebro), son claves para crear una memoria de larga duración. Si estos receptores se bloquean, se produce amnesia. “Es decir que los animales no tendrán memoria de una cierta tarea, como puede ser aprender a evitar un estímulo desagradable”, explicó a la Agencia CyTA la doctora Diana Jerusalinsky, directora del Laboratorio de Neuroplasticidad y Neurotoxinas (LaNyN), del Instituto de Biología Celular y Neurociencias (IBCN), que depende de la Universidad de Buenos Aires y del CONICET.

Jerusalinsky y su equipo realizaron experimentos que demostraron que, aún cuando se haya bloqueado el receptor NMDA en el hipocampo, se puede prevenir la “amnesia” en esos animales siempre que hayan tenido una experiencia previa diferente, como la de haber explorado un ambiente nuevo, por un tiempo suficiente como para formar una memoria de ese ambiente.

Para llegar a esos resultados, los investigadores compararon dos grupos de ratas que fueron entrenadas para aprender a evitar un estímulo desagradable, pero sólo uno de los grupos exploró previamente una caja (experiencia que no resulta nociva para la rata, naturalmente “curiosa” y “exploradora”). Luego del entrenamiento, los receptores NMDA fueron bloqueados en el hipocampo de todos los animales. Las ratas del grupo que no exploró la caja, “olvidaron” la experiencia de evitar el estímulo molesto, pero las que habían tenido la posibilidad de explorar ese ambiente (entre una hora y una hora y media antes del entrenamiento), y se habían habituado a ese contexto, formaron una memoria normal. Es decir que aprendieron y recordaron cómo evitar un estimulo desagradable. “No se podían distinguir en su comportamiento de los animales cuyos receptores no habían sido inhibidos, destacó Jerusalinsky. “Los experimentos demostraron el ‘efecto anti-amnésico’ de la experiencia previa”.

Ensayos bioquímicos mostraron que luego de esa experiencia de habituación a un ambiente, se producían cambios neuroquímicos en el hipocampo de las ratas. “Se modificaron algunas proteínas que forman parte del receptor NMDA”, afirmó la investigadora del CONICET.

Este tipo de estudios contribuyen a ampliar la comprensión de los mecanismos de ciertas funciones cognitivas como la memoria, que están afectadas en la enfermedad de Alzheimer y en otras patologías. “Estamos realizando investigaciones similares en ratas transgénicas que son un modelo de la enfermedad de Alzheimer. Y por supuesto, los resultados pueden tener implicancias en el aprendizaje”, afirmó la doctora Jerusalinsky.

Ir a pasear a algún barrio o a un shopping donde una persona no había ido, antes de estudiar, ¿podría mejorar el rendimiento de su memoria cuando estudia o experimenta algo que no quiere que se borre? “Podría tratarse de eso. Hacer alguna actividad breve, no estresante, que despierte nuestro interés y dé lugar a un aprendizaje, podría ayudar a la tarea de aprendizaje posterior; pero esto es sólo una conjetura, ya que este mecanismo se puso en evidencia en condiciones de amnesia”, indicó Jerusalinsky. “Además, nuestro trabajo se realizó en un modelo animal que, si bien comparte información genética, estructuras y funciones con los humanos, carece de algunos aspectos más complejos de nuestro cerebro. Es necesario hacer otras investigaciones para saber qué sucede en las personas.”

En el trabajo, publicado en la revista científica “Journal of Physiology-Paris”, también participaron las doctoras María Verónica Baez, Natalia Colettis y Marina Snitcofsky, la biotecnóloga Magali Cercato, el doctor Edgar Kornisiuk y la bioquímica Alejandra Aguirre, del LaNyN, en el IBCN.

Tomado de: http://www.argenpress.info/2014/09/descubren-una-estrategia-contra-la.html

29 de agosto de 2014

Descubren el secreto para revertir los recuerdos negativos

Los recuerdos negativos debido a traumas del pasado pueden provocar que una persona quede marcada, emocionalmente, de por vida.

Sin embargo, ahora un grupo de neurocientíficos cree que pueden “borrar” sentimientos de temor o ansiedad ligados a eventos estresantes en un gran avance que podría ayudar a tratar la depresión y el desorden de estrés postraumático.

Según reseñó el medio británico The Telegraph, investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) descubrieron cuáles son los circuitos del cerebro que enlazan las emociones a las memorias y, lo más importante, cómo revertir esa conexión.

Los científicos lograron “apagar” los sentimientos de temor en ratones que ya habían sido condicionados a sentirse ansiosos. De acuerdo con el reporte, es muy probable que la misma técnica funcione en humanos.

“En nuestro diario vivir, nos encontramos con una variedad de eventos y episodios que tienen un impacto positivo o negativo sobre nuestras emociones”, explicó Susuma Tonegawa, profesora de Biología y Neurociencia en MIT.

“Es que las emociones están íntimamente relacionadas con recuerdos de eventos pasados. No obstante, el valor emocional de una memoria es maleable. Recordar una memoria no es como tocar una grabadora. Es más como un proceso creativo”, añadió.

Tonegawa señaló que los circuitos cerebrales parecen ser muy parecidos entre ratones y humanos en lo que se refiere a la formación de recuerdos y emociones a base de esos recuerdos. “Por lo tanto, una tecnología similar podría estar disponible para las personas”.

En el experimento con ratones, la profesora explicó que descubrieron que pueden controlar las emociones y la dirección de la memoria. “Pudimos intercambiar los recuerdos de los ratones de negativos a positivos y de positivos a negativos”.

Esta es la primera vez que científicos logran demostrar cuáles circuitos del cerebro son responsables de las emociones negativas y positivas y, más aún, que logran revertirlas.

Por esta razón, los investigadores se expresaron esperanzados en que este descubrimiento lleve a encontrar una cura para la depresión y para el desorden de estrés postraumático sin la necesidad de medicamentos.

“No es algo que podemos hacer la próxima semana, pero estamos ahora desarrollando una variedad de métodos para lograr la estimulación de las células del cerebro humano”, añadió Tonegawa.

La investigación fue publicada en la revista científica Nature.

Tomado de: http://www.elnuevodia.com/descubrenelsecretopararevertirlosrecuerdosnegativos-1842839.html