23 de julio de 2014

Memorias falsas por dormir poco

La privación de sueño incrementa el riesgo de sufrir confusiones en los recuerdos.


Numerosos estudios constatan la relación entre la privación de sueño y el déficit en el rendimiento cognitivo. Un reciente estudio revela que la falta de sueño puede conducir a errores en la memoria en determinadas circunstancias. Investigadores de la Universidad Estatal de Michigan y la Universidad de California en Irvine han comprobado que las personas a las que se había privado de sueño una noche entera eran propensas a confundir los detalles de un robo simulado del que se les informó a través de una serie de imágenes. «Encontramos que la distorsión de la memoria es mayor después de la privación del sueño», apunta Kimberly Fenn, una de las autoras del estudio.

Recuerdos erróneos

En concreto, los probandos que se mantuvieron despiertos durante 24 horas, incluso los que durmieron apenas cinco o unas pocas horas, se mostraron más propensos a confundir los detalles del suceso que se les mostraba que los participantes que habían descansado bien.

Según Fenn, las personas que cada noche, de manera repetida, duermen una cantidad insuficiente de horas podrían ser más proclives a desarrollar a largo plazo estas formas de distorsión de la memoria. «No se trata solo de una noche completa de privación del sueño lo que les pone en riesgo», concluye. Según los autores, a confusión en los recuerdos puede tener consecuencias graves en ámbitos como el de la justicia penal.

Tomado de: http://www.investigacionyciencia.es/noticias/memorias-falsas-por-dormir-poco-12296?utm_source=rrss&utm_medium=fb&utm_campaign=fb

22 de julio de 2014

Científicos españoles hallan una explicación biológica a por qué la memoria guarda las aversiones

Según los investigadores, con este descubrimiento se abre la posibilidad de elaborar tratamientos para fobias, miedos o estrés postraumático. Algunos episodios de ansiedad están relacionados con la incapacidad de borrar de la memoria experiencias traumáticas adquiridas con anterioridad.


Neurofarmacólogos de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona han identificado una proteína, la 'hipocretina/orexina-1', que influye en el mecanismo de la memoria para guardar más o menos cantidad de recuerdos aversivos o malas experiencias vitales y hacerlo con mayor o menor profundidad.

La investigación, que ha publicado este viernes un avance en la web de la revista Neuropsychopharmacology, concluye que estas proteínas están relacionadas con qué recuerda la memoria y qué se borra de ella, con lo que, según ha informado la universidad, se abre la posibilidad de elaborar tratamientos para fobias, miedos o estrés postraumático. Se abre la posibilidad de elaborar tratamientos para fobias, miedos o estrés postraumático La investigación, que ha sido llevada a cabo por científicos del laboratorio Neurophar del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud (CEXS-UPF), recuerda que algunos episodios de ansiedad están relacionados con la incapacidad de borrar de la memoria experiencias traumáticas adquiridas con anterioridad. Según la Pompeu Fabra, los científicos han encontrado ahora una explicación biológica a que cada persona almacene de manera diferente sus propias experiencias vitales gracias a la participación de estas proteínas específicas.

Los investigadores han descubierto que el sistema de 'hipocretinas/orexinas' está implicado en la regulación de estados emocionales y que, por ejemplo, niveles elevados de esta sustancia se encuentran en el fluido cerebroespinal de pacientes diagnosticados de pánico y de ansiedad. Los autores del estudio partieron del supuesto de que esta proteína podría estar implicada en la consolidación o desaparición, según el caso, de la memoria aversiva o memoria de experiencias desagradables y poco gratificantes. En su experimento con ratones, los investigadores han comprobado que bloquear la acción de los receptores de la proteína 'hipocretina/orexina-1', facilita la desaparición de este tipo de memoria, "lo que indica que han identificado una buena diana terapéutica para el tratamiento de enfermedades que cursan con una inapropiada retención de experiencias desagradables en la memoria, como el miedo, el estrés postraumático o incluso algunos tipos de fobias", ha destacado la universidad.

Este estudio forma parte de la investigación doctoral de África Flores, miembro del laboratorio de Neurofarmacología que dirige Rafael Maldonado en el Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud (CEXS) de la UPF, conjuntamente con Victoria Valls-Comamala, Rocío Saravia y Fernando Berrendero, todos ellos miembros del laboratorio de Neurofarmacología. También ha participado en la investigación Giulia Costa, investigadora de la Universidad de Cagliari (Italia).

Tomado de: http://www.20minutos.es/noticia/2173037/0/cientificos-pompleu-fabra/explicacion-biologica/memoria-guarda-aversiones/#xtor=AD-15&xts=467263