15 de julio de 2013

Cerebro con dificultad para olvidar

Los adultos se apegan a información inútil que les impide aprender.

Los niños superan con bastante ventaja a los adultos a la hora de aprender, sobre todo si se trata de idiomas. Una de las razones podría encontrarse en que el cerebro adulto se halla, en cierto modo, «repleto». La creación de nuevos recuerdos depende, en parte, de la destrucción de otros antiguos. Los adultos presentan en alto grado una proteína que dificulta tal olvido, indica un estudio reciente.

Cuando aprendemos, las neuronas se conectan entre sí a través de nuevas sinapsis, conexiones que facultan su comunicación. En cambio, cuando un recuerdo se desvanece, las sinapsis correspondientes se debilitan. Un equipo dirigido por Joe Tsien, del Colegio Médico de Georgia, dotó a ratones transgénicos de un nivel elevado de NR2A. Esta subunidad proteínica forma parte de un receptor en la superficie de ciertas neuronas, el cual regula el ingreso y egreso de magnesio y calcio en la célula. Se sabe que en el cerebro de los mamíferos, el NR2A tiende a prevalecer con la edad. Los múridos manipulados, aunque jóvenes, exhibían valores de NR2A propios de ejemplares adultos, de manera que acusaron cierta dificultad para formar recuerdos de larga duración. Su cerebro apenas podía debilitar las sinapsis, proceso que permitiría la pérdida de información inútil a favor de datos más recientes.

Puede que un fenómeno similar regule la memoria a corto plazo. Según un artículo aparecido en Cell en 2010, el cerebro produce una proteína que destruye las sinapsis que codifican la recordación a corto plazo.

La tesis de que el olvido resulta esencial para la memoria y la salud emocional cuenta con abundante respaldo de la investigación psicológica. Según un artículo de Tsien, publicado en Scientific Reports el pasado enero, los cerebros de más edad sienten un fuerte apego por sus conexiones sinápticas. Ello explica por qué cuando envejecemos nos resulta más laborioso aprender; asimismo esclarece el motivo por el que los problemas de memoria en edades avanzadas entrañan a menudo la recordación accidental de información obsoleta.

Tomado de: http://www.investigacionyciencia.es/mente-y-cerebro/numeros/2013/7/cerebro-con-dificultad-para-olvidar-11225

1 de julio de 2013

Hormonas sexuales para el conocimiento, memoria y aprendizaje

En el Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU-CONICET), los investigadores Matías Sánchez y Marina Flamini investigan los rápidos mecanismos de señalización que controlan la plasticidad neuronal mediante hormonas sexuales. Estos procesos modulan el movimiento de las células a través del control de la red de filamentos proteicos que forman el esqueleto celular conocido como citoesqueleto actínico.

Las hormonas sexuales controlan la plasticidad neuronal al modificar la densidad de espinas dendríticas en una neurona.

En un trabajo reciente publicado en Molecular Endocrinology (Abril 2013) los investigadores dieron a conocer el descubrimiento de nuevas vías por las cuales la progesterona promueve la formación de espinas dendríticas. “Estas estructuras son fundamentales para el conocimiento, la memoria y el aprendizaje. Las espinas son ramificaciones de las neuronas dedicadas principalmente a la recepción y transmisión de estímulos o impulsos nerviosos”, explica Sánchez, investigador asistente del CONICET en el IMBECU.

Las hormonas sexuales y el cerebro
Desde hace tiempo se estudia el cerebro como un importante blanco de hormonas sexuales, que desempeñan múltiples funciones regulatorias como proliferación, supervivencia y diferenciación celular. “Las hormonas sexuales, particularmente el estrógeno y la progesterona, controlan la plasticidad neuronal, es decir, la propiedad celular que permite que las neuronas establezcan interconexiones que modulan la percepción de los estímulos”, asegura Flamini, investigadora asistente del CONICET en el IMBECU.

Las hormonas sexuales controlan la plasticidad neuronal al modificar la densidad de espinas dendríticas en una neurona. Estos cambios están vinculados con las variaciones cíclicas de estrógenos y progesterona, importantes para explicar diferencias entre hombres y mujeres en las funciones y disfunciones neuronales.

Recientes estudios clínicos sugieren que la falta o la disminución de los niveles de hormonas sexuales, como sucede en mujeres menopáusicas, pueden estar correlacionadas con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Parkinson o demencia. Más aún, se postula que la Terapia Hormonal Sustitutiva en la mujer menopáusica puede disminuir la progresión de este tipo de patologías. Esto sugiere que los estrógenos y progestágenos podrían tener un rol clave en el control de la plasticidad y la transmisión de la información entre neuronas y un efecto protector contra los daños derivados de enfermedades neurodegenerativas.

La importancia de los nuevos descubrimientos y perspectivas
Se sabía que la progesterona influye en el desarrollo neuronal embrionario y continúa actuando sobre las neuronas maduras mediante el control dinámico de los filamentos de actina, que forman parte del ‘esqueleto’ de la célula. Los resultados obtenidos por Sánchez y Flamini sirven para comprender cómo la progesterona promueve cambios en la plasticidad y en la transmisión neuronal, lo que promete importantes implicaciones biológicas y médicas.

“Nuestro trabajo mostró que la progesterona usa diversas proteínas reguladoras del esqueleto de actina para inducir cambios en la morfología neuronal, y que esto se logra a través de al menos dos mecanismos de regulación dependientes del receptor de progesterona”, analiza Sánchez, quien explica que la interacción entre la progesterona y su receptor permite a la hormona reclutar diversas proteínas que intervienen en la regulación del remodelamiento del esqueleto de actina.

Una vez que ocurren estos cambios a nivel de la membrana celular, se forman complejos de adhesión focales que permiten a las células adherirse e inducir la formación de estructuras especializadas como las dendritas. Esta serie de eventos son necesarios para completar el delicado mecanismo que controla la formación dendrítica regulada por la progesterona.

Estudios recientes demostraron que la perdida de la función de la proteína que controla este proceso resulta en una disminución en la formación de dendritas, que se vincula con déficit en el conocimiento, memoria y aprendizaje. “Esto sugiere que algunos trastornos degenerativos asociados con disminución o pérdida de estrógenos y progestágenos podrían deberse, en cierta medida, a la falta de activación y control por parte de estas hormonas de proteínas como la WAVE1, que sirve para ‘anclar’ los filamentos”, comenta Flamini.

Según los investigadores, futuras investigaciones pueden conducir a una mejor comprensión del rol de los esteroides sexuales sobre el control dinámico de la fisiología cerebral. “Esto a su vez podría ayudar al desarrollo de nuevos fármacos para terapias endocrinas contra enfermedades neurológicas relevantes”, concluyen.

Tomado de: http://www.visionfederal.com/2013062415679/Ciencia-/-Tecnologia/hormonas-sexuales-para-el-conocimiento-memoria-y-aprendizaje.html

27 de junio de 2013

El cerebro humano es capaz de producir cerca de 1.400 nuevas neuronas cada día


El cerebro humano es capaz de producir nuevas neuronas en el hipocampo a lo largo de toda la etapa adulta. Una regeneración que cada año representa alrededor del 1,75% de las neuronas de esta región cerebral relacionada con la memoria, lo que significa que cada día se producen 1.400 nuevas. La neurogénesis en los adultos, de la que había más evidencias que pruebas palpables desde que fue descubierta a finales de los años 60 del siglo pasado, ha sido demostrada y, lo más importante, cuantificada. Los responsables del hallazgo han sido un grupo de científicos suecos del instituto médico universitario Karolinska, según un estudio que han publicado en el último número de la prestigiosa revista Cell.

La metodología utilizada por estos biólogos celulares ha sido una de las aportaciones más innovadoras para continuar la investigación en este campo de estudio. Los autores midieron la concentración de carbono-14 en el ADN de las neuronas del hipocampo de personas fallecidas. Los investigadores sabían de antemano que dicha concentración de carbono-14 en los genes fue variando en el tiempo desde 1963, cuando cesaron los ensayos de bombas atómicas atmosféricas que provocaron su introducción en la cadena trófica a través de la fotosíntesis, por lo que cuantificando su proporción en los genes lograron datar el nacimiento de las neuronas.Cada año se regenera casi el 2% de las neuronas del hipocampo

Los resultados del estudio derivados de esta datación del nacimiento de las neuronas concluyeron que un tercio de las células no correspondían ni a la fase de nacimiento ni de desarrollo, por lo que se habrían generado en la edad adulta. Es más, la neurogénesis se produce hasta casi los últimos días de vida. Unas conclusiones que llevaron a los investigadores a preguntarse p
or el papel que juega este fenómeno en las funciones cognitivas del cerebro.

La importancia de las nuevas neuronas en las funciones cognitivas

"Hemos proporcionado la primera evidencia de que hay neurogénesis sustancial en el hipocampo humano durante toda la vida, lo que sugiere que las nuevas neuronas pueden influir en el funcionamiento del cerebro humano", explicó el autor principal del estudio, Jonas Frisén. La primera hipótesis lanzada por los investigadores es que “las nuevas neuronas podrían tener un valor fundamental para codificar la información recibida por el cerebro”.Una neurogénesis deficiente aumenta el riesgo de sufrir ciertos trastornos psiquiátricos

Por el contrario, una neurogénesis deficiente, inferior al 1,75% anual, podría contribuir a la aparición de ciertos trastornos psiquiátricos, aunque esta segunda tesis está condicionada a los factores ambientales que provocan la muerte de este tipo de células. "Durante mucho tiempo se ha sospechado que la depresión está relacionada con la reducción de la neurogénesis del hipocampo y nuestros hallazgos sugieren que podrían desarrollarse antidepresivos más eficaces" en base a estos resultados, según adelantó el coordinador del estudio.

El porcentaje de renovación de las neuronas en humanos coincide con los resultados de otros ensayos llevados a cabo con ratones de laboratorio. En el caso de los roedores se ha utilizado una técnica que consiste en la introducción de marcadores fluorescentes en las neuronas del hipocampo, mediante la que demostraron la importancia de las nuevas neuronas en las funciones cognitivas. Según estas investigaciones previas, las neuronas producidas en la edad adulta tienen un mayor peso y se utilizan de forma preferencial.

La importancia de los hábitos de vida saludables

Otra de las mayores sorpresas del estudio conducido por Frisén fue que la neurogénesis se mantiene hasta los últimos años de vida, pero a esta edad maduran de forma mucho más lenta, lo que potencia la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, los estímulos cognitivos y los ejercicios de memoria contribuyen a acelerar su maduración y, por tanto, a frenar enfermedades como el alzhéimer o el parkinson, como ha demostrado la mayoría de estudios epidemiológicos.

Si mantener una mente activa contribuye a reducir el deterioro cognitivo durante el envejecimiento, la alimentación saludable también es otro de los mejores seguros para proteger la psique. Y es que las enfermedades derivadas en gran parte de una mala alimentación, como la obesidad, el colesterol o la diabetes tipo 2, causan graves daños en el cerebro. Sin embargo, los científicos intuyen que todavía existe una serie de factores ambientales sin identificar y que perjudican gravemente la actividad cerebral.

Tomado de: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/06/27/el-cerebro-humano-es-capaz-de-producir-cerca-de-1400-nuevas-neuronas-cada-dia-123781/

5 de junio de 2013

El deterioro de la memoria se refleja en los niveles de cortisol

El cortisol es una hormona que podría utilizarse como biomarcador para identificar ciertos tipos de deterioro cognitivo leve (DCL). Los científicos han medido el cortisol, una hormona implicada en el aprendizaje y la memoria, para identificar diferentes tipos de DCL. Han analizado los niveles de esta hormona en tres momentos del día y han descubierto que se encuentran alterados por la mañana en pacientes con este pronóstico.

El hallazgo se refiere a dos tipos concretos de DCL: el de tipo no amnésico (alguna función ejecutiva está alterada pero la memoria se encuentra intacta) y el multidominio (tanto algún aspecto de la memoria como alguna función ejecutiva están afectadas). Estas patologías son, en algunos casos, el primer estadio que se observa antes de desarrollar enfermedad de Alzheimer u otras demencias.

Los investigadores evaluaron el estado cognitivo de 56 personas de 65-90 años a través de cuestionarios centrados en la memoria semántica, la memoria a corto y largo plazo y la función ejecutiva. A partir de esta evaluación se observó que 36 personas sufrían DCL y 20 estaban sanas. Además, midieron los niveles de cortisol en muestras de saliva al despertarse, a media tarde y antes de dormir, teniendo en cuenta que esta hormona es más abundante por la mañana que por la noche.

Los resultados mostraron que aquellas personas con DCL de tipo no amnésico y multidominio presentaban, al despertarse, un patrón de liberación de cortisol superior a los sujetos sanos con edades y niveles de educación similares.

[Psychoneuroendocrinology 2013]
Venero C, Díaz-Mardomingo C, Pereda-Pérez I, García-Herranz S, Utrera L, Valencia A, et al.

26 de mayo de 2013

Procesos cognitivos y visión: conocimiento y memoria a largo plazo


Uno de los temas más apasionantes es el de cómo conocemos, cómo adquirimos conocimientos de las cosas que nos rodean. En este capítulo y en los siguientes haremos un repaso para ver cómo se da este proceso y cómo el conocimiento va muy ligado a la percepción visual y a los mecanismos de memoria y recuerdo con imágenes mentales.

      Recuerdos y representaciones
      Formatos para la representación
      Modelo secuencial de la representación y la simulación
      De la representación al conocimiento de categorias
      Estructura del conocimiento de categorias
      Dominios de categorías

Una primera cuestión que debemos  plantearnos es qué entendemos por conocimiento. Carruthers, 1992, lo define como aquella información acerca del mundo que es posible que sea cierta, que está justificado creerla y que es coherente. Para la psicología cognitiva, el conocimiento es información acerca del mundo, información  que se almacena en la memoria y que va de lo cotidiano a  lo formal. El conocimiento nos facilita la vida cotidiana. Cuando percibimos un objeto lo categorizamos, lo clasificamos para poder identificarlo y lo incluimos en un grupo de cosas que comparten características clave.

Una vez que se asigna una entidad percibida a una categoría, se puede  disponer de más  conocimientos sobre esa categoría. Lo esencial de la categorización es permitir extraer deducciones, es decir, poder obtener información que no se encuentra explícitamente en un único miembro de la categoría pero que se puede obtener gracias al conocimiento de las características  del grupo o grupos a los que pertenece.

RECUERDOS Y REPRESENTACIONES.

El conocimiento se basa en representaciones. Una representación es un estado físico, una imagen de un objeto, de un suceso o de un concepto. Una representación también puede trasmitir información de aquello que representa, así un mapa de la línea del metro es un claro ejemplo de una representación, representa las diferentes líneas, paradas y estaciones y además contiene información de todas ellas.

Una de las características clásicas de las representaciones es que la que asumía que  tienen que construirse deliberadamente para representar algo, tienen carácter de intencionalidad. Esto que parecía un dogma, se ha visto que no siempre es así, de hecho en la mayoría de casos la representación se categoriza de forma automática, incluso con aquella información que ni siquiera consideramos que valga la pena recordar. En estudios comparativos se demostró que no hay una mejora en la memoria cuando el estudio se hizo con recuerdos adquiridos de forma consciente respecto a cuando el recuerdo era con elementos inconscientes (Hyde y Jenkins 1969).

De todo esto se deduce que si bien puede haber cierto grado de intencionalidad en la representación,  no parece que sea tan importante como se pensaba anteriormente. La intencionalidad viene referida al hecho de que el cerebro tiene, de forma inconsciente, la intención de guardar la mayor parte de la información que le llega por los sentidos. Esto lo vemos en experimentos de recuerdo de escenas. En situaciones en las que no prestamos mucha atención, cuando nos piden que recordemos algo de ese escenario, por ejemplo si había un coche rojo, de entrada puede que no lo recordamos pero podemos evocar la secuencia, casi fotograma a fotograma y en cada uno de ellos, como quien mira una foto, buscar si estaba el coche rojo. En muchos casos, podemos descubrir cosas que no pensábamos que estuvieran en nuestro archivo de memoria.

FORMATOS PARA LA REPRESENTACIÓN.

Las representaciones pueden tener un formato de modalidad específica, que puede valerse de los sistemas perceptivo y motor y, representaciones amodales, con base en algo externo.

1.- MODALIDAD DE REPRESENTACIÓN ESPECÍFICA.  Es la imagen, el fotograma, que utilizamos cuando recordamos una secuencia del pasado. Este fotograma o imagen es una ventana espacio-temporal, como la foto que corresponde a un momento determinado, cuando se abrió el obturador de la máquina de fotos y se registró lo que había delante en ese preciso instante.

La cuestión es si realmente tenemos en el cerebro algo similar a lo que entendemos como imagen. Las experiencias en laboratorio parece que van en esa línea afirmativa. En V1 se registran patrones de estimulación que se corresponden con el estímulo proyectado, siguiendo un patrón topográfico que hace pensar en un primer esbozo de lo que será una imagen mental. Nuevas investigaciones sugieren que no solo el sistema visual utiliza imágenes, parece que el sistema motor y el auditivo también funcionan mediante imágenes mentales.

El análisis de las imágenes mentales ha demostrado que la captación de fotogramas no sería tan precisa como en una foto, es decir no se almacena la escena de forma uniforme, hay zonas que quedan con mayor grado de detalles frente a otras que quedan como veladas. Este hecho se explica, en parte, mediante la atención, aquello en lo que prestamos más atención quedará con más detalle y el resto de la escena quedará almacenado con un menor grado de información. Junto a la atención también juega un papel importante la interpretación. Sabemos que en función de lo que interpretamos, se construye una imagen de características diferentes. Un ejemplo lo tenemos en la imagen ilusoria del pato y el conejo de Jatrow, depende del lado desde donde lo miramos, aparece uno u otro animal pero, el lado de visión lo elegimos en función de lo que es más familiar para nosotros, lo interpretamos como un pato o como un conejo.


                   

Otro formato de representación de modalidad específica diferente a la anterior,  es la que viene definida por el registro de características. Este tipo de representaciones son algo más “sofisticadas” que el modelo del fotograma, se basan en la categorización de entidades significativas, entendiendo por esto último, un objeto o un suceso que juega un papel importante en la supervivencia de un organismo vivo o en la persecución de metas específicas. Ya no se analizan pixeles o puntos de luz que finalmente dan una imagen, ahora se utilizan patrones específicos, por ejemplo, para una rana, un patrón básico es el del insecto. La rana debe detectar un insecto por su forma, tipo de vuelo, etc, por un patrón propio del insecto, ya no se para a analizar cada punto del insecto sino un conjunto de puntos que, agrupados, constituyen un patrón específico, en este caso el patrón insecto.

Esto es así porque numerosas investigaciones han demostrado la presencia de neuronas que responden a determinados patrones específicos, con la salvedad de que no hay una neurona para cada patrón, es un conjunto de ellas, una población agrupada de neuronas que colaboran en la detección de un patrón determinado, esto hace que el mecanismo de detección pueda ser más sofisticado y más efectivo. También sabemos que estas poblaciones neuronales pueden ir variando con el tiempo, se van adaptando a los cambios del estímulo o fruto de la experiencia. No constituyen un bucle cerrado sino evolutivo y cambiante, es un proceso adaptativo.

2.- SÍMBOLOS AMODALES. Las representaciones de modalidad específica radican en los sistemas perceptivos y motores del cerebro y por lo tanto están relacionadas perceptivamente con los objetos que representan, la cuestión es si es posible que existan representaciones amodales, no ya de objetos reales sino de símbolos arbitrarios y abstractos. Las últimas investigaciones hacen pensar que sí pero, todavía no está claro del todo.

Los símbolos amodales estarían integrados en la representación, fotograma y caracteres, como descripciones o explicaciones de lo que integra la imagen. Su funcionamiento estaría fuera del sistema visual y se utilizarían en el lenguaje o en otras tareas que no implican a la visión per se.

Los símbolos amodales constituyen tres tipos de representaciones: marcos, redes semánticas y listas de propiedades. Los símbolos amodales complementan las imágenes, en el sentido de que clasifican significativamente las regiones de una imagen ayudando al proceso de interpretación, continuando este proceso que se inició con los detectores de características específicas.

Los símbolos amodales funcionan bien en los ordenadores pero, no está tan claro cuán bien pueden llegar a funcionar en los sistemas bilógicos, por ello, cada vez tiene más adeptos una nueva alternativa,  el  “Modelo estadístico de redes neurales”, donde los patrones estadísticos se aproximan más a un conjunto de neuronas que están en on - off y que es más flexible a la hora de representar el entorno externo.

MODELO SECUENCIAL DE LA REPRESENTACIÓN  Y LA SIMULACIÓN.

El fenómeno representacional seguiría un proceso por etapas, en una primera fase el cerebro configura una imagen visual algo fragmentada de la escena, en su mayor parte en el área occipital. A medida que se elabora esta imagen, los sistemas detectores de características en regiones concretas de los lóbulos occipitales, temporales y parietales, extraerán de ella las características  significativas. Finalmente se activará un modelo estadístico en los lóbulos temporales, primero para representar la información de la imagen y de las características extraídas previamente y luego para asociar toda esta información.

Debido a que las neuronas que representan la pauta estadística son asociativas, las neuronas activadas por la imagen, junto con las neuronas activadas por el análisis de las características, se asocian todas ellas con las neuronas que representan las pautas estadísticas. En conjunto, esta secuencia de fases de procesamiento establece una representación de la escena en múltiples niveles.

Con este modelo secuencial, es posible rebobinar la información, lo que se denomina, simulación. Es un proceso que se dispara ante estímulos como una palabra o algo que nos recuerda una determinada secuencia, entonces se dispara el proceso de simulación, un recuerdo de esa escena, se activa el modelo estadístico de la información almacenada que permite reconstruir la escena original, es un proceso de arriba-abajo, a diferencia de cuando se dio realmente la secuencia, que fue de abajo-arriba, lo cual permite explicar el recuerdo y las imágenes mentales de sucesos pasados.

DE LA REPRESENTACIÓN AL CONOCIMIENTO DE CATEGORIAS.

Sabemos que el conocimiento se estructura sobre categorías y que las representaciones son la base del conocimiento sobre una categoría. El conocimiento por categorías  se elabora  en primer lugar, a partir  del establecimiento de representaciones de los miembros individuales  de una categoría y en segundo lugar, a partir de la integración de esas representaciones.

Cuando se encuentra a un nuevo miembro de una categoría, se activan los conocimientos que interesan de esa categoría general, lo cual proporciona una enorme cantidad de información útil para ocuparse de esa nueva entidad. No operamos como si hiciéramos una foto que fuera siempre la primera vez que fotografiamos aquello, la experiencia previa, el conocimiento, nos permite actuar de forma diferente, nos permite “deducir” muchas cosas y, debido a que nuestros conocimientos de categorías contiene diversos tipos  de información que van considerablemente más allá de lo que está directamente delante de nuestros ojos, podemos realizar muchas deducciones útiles  que a su vez, permiten  realizar varias funciones inteligentes.

ESTRUCTURAS DEL CONOCIMIENTO DE CATEGORIAS.

Las estructuras más simples que contienen conocimiento de categorías  son los recuerdos de miembros individuales de la categoría, estos se conocen como ejemplares. La primera vez que vemos un perro y se nos dice su raza, un recuerdo del perro se almacena junto con el nombre de su raza. A medida que veamos más perros de esa raza, se irá almacenando información de las características de ese tipo de perro con el nombre de su raza. Con el tiempo, de estos ejemplares de la categoría, deriva un conjunto de recuerdos, todos ellos integrados en el almacén adecuado de la memoria. Los ejemplares de una categoría pertenecen a esa categoría en virtud de tener unas determinadas características, es decir, siguen una “regla” de clasificación. Se admite, fruto de diversas experiencias, que para la clasificación y el recuerdo, son importantes tanto la regla como el ejemplar de la categoría.

Los ejemplares ofrecen una referencia para hacer una comparación directa y la regla, es un requerimiento estricto en cuanto a las propiedades que se requieren  para pertenecer a una categoría.
Junto a los ejemplares y las reglas, hay otro modo de resumir una categoría de miembros, los prototipos, en los que se especifica qué propiedades aparecen con mayor probabilidad en esa categoría.
En cualquier proceso de aprendizaje, las propiedades se acumulan en condiciones de relativo aislamiento. Sin embargo cada vez más investigadores consideran que las propiedades, en general,  activan un “conocimiento de base” en la memoria, que especifica cómo se originan las propiedades, por qué son importantes y cómo se relacionan unas con otras. Más que procesarse en el vacío, las propiedades se procesan dentro de una amplio contexto de reconocimientos asociados.

Con el tiempo, la información que se asocia a una categoría irá ampliándose, de forma que llega un momento que puede ser muy amplia. Esto llevó a detectar que no toda esta información se activa cuando se accede a una categoría, sino que más bien se activa preferentemente la información oportuna en el contexto actual. Es lo que conocemos como representación dinámica, que se refiere a la capacidad del sistema cognitivo para construir y apelar a muchas representaciones diferentes de una categoría, cada una de las cuales hace énfasis en el conocimiento de la categoría que más interese en ese momento preciso.

DOMINIOS DE CATEGORÍAS.

Parece ser que elaboramos categorías que representan los tipos de cosas que hay en el mundo, lo que los filósofos denominan tipos ontológicos, con cierto carácter universal, es decir son categorías que cualquier ser humano conoce, independientemente de su cultura.

Dentro de cada dominio de conocimiento, de categoría, residen muchas categorías más específicas. La categoría de los seres vivo  incluye a los mamíferos, las propiedades incluyen el verde, azul, etc.

Una pregunta importante es sí se almacena el conocimiento de diferentes categorías en diferentes regiones del cerebro o, por el contrario, hay un almacén único. La respuesta no está completamente resuelta pero, parece que el conocimiento de categorías  está distribuido a lo largo  de los sistemas de modalidad específica que lo procesa. Cuando se produce una lesión cerebral, lo más frecuente es que el paciente no pierda solo una categoría, sino que pierda varias. Se puede perder la capacidad de reconocer alimentos junto con la de reconocer seres vivos. La pérdida del reconocimiento de frutas y verduras suele ir asociado.

Actualmente se está buscando elementos comunes a las pérdidas que presentan los pacientes, así la pérdida de seres vivos suele relacionarse con elementos de la visión, como movimiento, color, etc  Mediante neuroimagen también se ha visto que en función de la categoría que está procesando un individuo, se activan zonas específicas del cerebro. Si imaginamos artefactos, como herramientas de bricolaje, destornillador, martillo, etc, más que regiones visuales, se activan regiones motoras.

Todos estos hallazgos indican que la localización de las categorías se distribuye por todo el cerebro. Parece que las categorías se representan no de forma aislada sino en diversas estructuras que ligan categorías relacionadas, como la taxonomía, que funciona anidando subgrupos en categorías de orden superior, como el subgrupo destornilladores que anida dentro de la categoría herramientas.

Tomado de: http://www.eloftalmologobarcelona.com/2011/09/procesos-cognitivos-y-vision-iv.html